Nicolendum Colthax

Alquimista y artificiero semidrow

Description:
Bio:

Nicolendum Colthax es el nombre de un semidrow, de unos 90 años de edad (aparenta apenas 35 años humanos), que acompañaba al reducido grupo de elfos oscuros que acudieron a la Marca Verde con intención de establecerse allí respondiendo a la invitación y a la hospitalidad de su líder, El Drow Eclipse.

Nicolendum nació y creció en la ciudad de Nuevo Saven. Jamás conoció a su padre, y su madre tampoco quiso jamás hablarle de él, por lo que nunca fue alguien relevante en su vida. Creció entre las atestadas calles de Nuevo Saven, a un ritmo mucho más lento que sus amigos y siendo en numerosas ocasiones objeto de burla y de infantiles ataques racistas, contra los que su madre siempre era un amable consuelo. Jamás formó parte de la escueta sociedad drow de la capital, pues en alguna ocasión en que se cruzó con algún elfo oscuro, sólo recibió algún puntapié, escupitajos y maldiciones en su extraño idioma.

Cuando contaba apenas cuarenta años (aparentando apenas 15 humanos) su madre falleció de muerte natural, obligando a Nico a ocuparse del negocio, que fue prosperando poco a poco impulsado por los vientos de la guerra civil que comenzaba.

Unas décadas de escasez y penurias dieron paso finalmente a una paz frágil y delicada que florecía a la sombra de una nueva tecnología militar: las armas de fuego.

Nicolendum fue testigo de algunas de las primeras pruebas de esas armas de fuego en la ciudad y de cómo esos terribles artilugios eran capaces de acallar magias poderosas con una violenta explosión de fuego y humo o de terminar de un plumazo con terribles guerreros y soldados curtidos. Nico aprovechó las ganancias de la herboristería de su madre para pasar largas temporadas en Nuakkit, donde tuvo contactos con algunos de los mejores artífices y alquimistas del imperio sureño y pudo así investigar este nuevo tipo de armamento y pronto, aprovechando sus cualidades fue capaz de descubrir el secreto del polvo negro, la pólvora, como la llamaban los nuakkos, y de incluso mejorar la fórmula.

Pronto, la pólvora de Colthax fue una de las más cotizadas de la ciudad, y comenzó a exportarse por toda Tikandia, lo que resultó en una excelente posición económica. Enseguida, recibió una oferta para formar parte de una logia secreta de alquimistas, la orden del Zafiro Eterno, en la que Nicolendum medró y llegó a convertirse en uno de los más destacados miembros.

Una funesta noche no hace mucho tiempo, Nicolendum fue convocado por el maestro de la logia y fue puesto en conocimiento de un proyecto secreto en el que debía ponerse a trabajar de inmediato. No recibió demasiados detalles, aunque sí unas claras instrucciones. Nicolendum formaría parte del grupo de “expertos”, entre alquimistas, hechiceros… y otras cosas, que tendrían como misión el mantener con vida a toda costa a un pobre diablo, que iba a ser objeto de cierto … procedimiento, cuyos detalles no trascenderían.

Casi todas las noches, Nicolendum y su equipo tenían que dedicarse a fondo para mantener con vida al pobre diablo. Pociones y pociones corrían por sus venas cada noche, algunas por encargo de los superiores con objeto no sólo de mantenerlo con vida… sino de algo más. Nicolendum sabía que la alquimia con la que se imbuían algunas de esas pociones estaba impregnada de maldad, con intenciones siniestras y más allá de toda luz. Nicolendum, con toda la discrección de que fue capaz comenzó a investigar quién era este pobre diablo, quién estaba pagando todo ésto y cuál era el objetivo final de todo esto, y llegó a unas escabrosas conclusiones. Un misterioso hombre, pelirrojo y siniestro dejó el cuerpo inerte del hombre a un grupo de nigromantes y hechiceros arcanos con la misión de convertirlo en una especie de asesino a cambio de una cantidad absolutamente astronómica de dinero. Los hechiceros deberían borrar completamente la memoria y los recuerdos del pobre diablo, deberían potenciar al máximo sus capacidades arcanas y además, deberían trazar en su futuro con surcos profundos un destino y un objetivo, cuyo nombre jamás llegó a conocer Nicolendum.

Tras una semana de torturas indecibles física, mental y espiritual, Nicolendum no pudo soportarlo más y a falta de unos pocos días para terminar finalmente el ritual, Nicolendum dejó al alcance del pobre diablo una llave de su celda.

El pobre desgraciado, completamente desorientado, semi desnudo y absolutamente desquiciado cogió esa llave y escapó de su celda, lo que provocó una investigación que culminó con la expulsión de la logia de Nicolendum. Y después fue cuando intentaron matarlo. Nicolendum fue objeto de una emboscada en un callejón de la que sobrevivió de milagro. Y fue entonces cuando decidió vender sus propiedades, hacer todo el dinero que pudiera y comprar un pasaje en el primer barco que saliera de Tikandia rumbo a las nuevas tierras de occidente.

En el puerto, Nicolendum escuchó hablar a un pequeño grupo de mercenarios drow acerca de un nuevo asentamiento drow en un lugar llamado “La Marca Verde” y Nicolendum no lo dudó ni un minuto. Les pidió acompañarlos, y así llegó al puerto de Restov y de allí hasta la Marca Verde.

Nicolendum Colthax

El Nacimiento de un reino rodiyor Pedro_aule